El mantenimiento de unos parámetros constantes durante el proceso de elaboración de aceite de oliva es una necesidad que afecta directamente a los procesos de producción y dadas las exigencias del mercado ningún sector puede abstraerse hoy en día a esta realidad. No es posible asegurar en el tiempo estos parámetros manteniendo un proceso sin información y gestionado de forma manual. Modificar esta situación precisa intervenir en todos los aspectos de la almazara, desde la fase de recepción de la aceituna hasta el almacenamiento en bodega, manteniendo así las prestaciones deseadas.

Automatizando el proceso global y adecuadamente desde la entrada de la materia prima, el control de los depósitos, las propiedades del fruto, las temperaturas de diversos puntos críticos del proceso, la supervisión de la caldera y el envasado así como el agotamiento en el decanter, y, por último, con una completa gestión estadística de los datos, permiten el aseguramiento de la calidad del aceite y el mantenimiento de estas ratios durante el tiempo. Con ello se consigue asegurar la máxima calidad durante todos los procesos asociados a la extracción del aceite de oliva.

LA MEJOR PRODUCTIVIDAD DEL PROCESO

Confrontar producción y calidad del producto final ha sido una constante en la industria. Si a la vez que aseguráramos una máxima calidad de la aceituna procesada consiguiéramos también una alta productividad tendríamos entonces un proceso optimizado. Este es precisamente el objetivo de todo maestro de almazara, y como tal, puede servirse de la soluciones industriales que tanto éxito han reportado en otras aplicaciones a lo largo de los últimos años, muchas de ellas agroalimentarias.

SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

Unos de los recursos necesarios para la elaboración del aceite de oliva y que produce más impacto ambiental es el consumo de agua.  Es primordial que el sector realice avances en la minimización de ese gasto. Controlar y regular el gasto de agua en el proceso de extracción del aceite de oliva, optimizando el consumo de agua, sin afectar la calidad del aceite de oliva extraído y mejorando los agotamientos en los orujos es la clave para disponer de un producto final que pueda conseguir ser competitivo en un mundo con recursos cada vez más variables y particularmente escasos.

LA MODERNIZACIÓN DEL PROCESO

Para una adecuada gestión de los procesos es prioritario tener información en tiempo real y accesible a todos los implicados, ya sean personas o sistemas externos. Hoy día se añade como necesidad la capacidad de disponer de esta información en cualquier momento y desde cualquier sitio, no necesariamente a pie de fábrica, permitiendo tomar decisiones de manera inmediata. Estos son los pilares de la Industria 4.0 con los cuales, gracias a los avances en la digitalización, la modernización del sector del aceite de oliva es ya una realidad, siempre manteniendo la seguridad como uno de los aspectos esenciales a mantener durante esta necesaria transición.

En FOLIVE, estos tres aspectos son el eje sobre el que nace este proyecto, y estamos muy satisfechos de contar con empresas españolas de referencia, especialistas en el campo de la automatización, control y seguimiento de la producción, así como en la gestión de procesos, con experiencia y know-how dentro del sector del aceite de oliva, con soluciones de ingeniería singulares aplicadas y probadas durante años. No pierdas la oportunidad de conocer cómo tomar mejores decisiones para producir el mejor aceite, regístrate aquí y participa. Es gratis.

Autor;
Martin Talaverón Bellerín, CEO de PROCISA

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